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Padres o hermanos mayores

Nuestro gran problema es que la Iglesia ha estado dirigida por hermanos mayores y no por padres apostólicos.

Hemos tenido líderes extraordinarios pero muy pocos padres preocupados por el crecimiento y desarrollo de sus hermanos menores,

Hemos tenido en la dirección de nuestros concilios y organizaciones evangélicas a muchos hermanos mayores bien intencionados pero muy preocupados de sí mismos y de sus intereses. Hermanos mayores altivos, orgullosos, políticos y dispuestos a defender su posición aún al precio de la cabeza de sus hermanos menores que se vienen levantando en el ministerio.

Hemos tenido muchos hermanos mayores y muy pocos de ellos ha sido buenos hermanos. La mayoría, se han preocupado poco por el bienestar de sus hermanos más pequeños.

Un hermano mayor a veces tiene algunas características negativas:

1-     Tiene potencial para ser padre (pero no es padre aún)

2-     Vela más por sus intereses (aunque no siempre)

3-     No sabe lo que es ser padre aún.

4-     Es celoso de su posición.

5-     Menosprecia a veces a sus hermanos menores.

6-     Es abusivo e impositivo a veces.

7-     Algunos, no se alegran del progreso de sus otros hermanos menores.

8-     A veces rechaza, cuando el padre abraza.

9-     Piensa que la herencia es más suya que de otros.

10-Cree tener todos los derechos sobre los demás.

Estas verdades relativas de la vida natural, son el retrato de la realidad denominacional. Allí hay hombres de Dios maravillosos, trabajadores y con un extraordinario potencial para ser apóstoles, pero no lo son  aún.

Ellos son celosos, abusivos, impositivos y a veces menospreciativos de los menores en el llamado. Ellos lo quieren todo para ellos y si se ven amenazados por la unción de otros, los rechazarán y hasta los expulsarán.

Padres se multiplican

Hermanos mayores retienen; padres desatan.

Dios es Sabio, nos ha dejado lecciones tremendas en la misma naturaleza.

El hombre y la mujer cambian y maduran en el matrimonio; pero son transformados cuando tienen su primer hijo. Hijos nos quitan el egoísmo y el enfoque en nosotros mismos.

Padres se multiplican a través de sus hijos. Genéticamente esto es evidente. Generacionalmente nos invertimos y multiplicamos en nuestros descendientes.

Cuando somos hermanos mayores sanos, pueda ser que nos preocupemos por los menores de la casa, pero cuando somos padres correctos, nuestro enfoque son los hijos. La preocupación de padres amorosos es el bienestar de sus hijos, su crecimiento, desarrollo y educación

Esta es la marca de apóstoles verdaderos; su paternidad y madurez. Ellos velarán por sus hermanos menores, y  su enfoque será su crecimiento, educación y futuro.

Paternidad Apostólica: Necesidad de hoy

La Iglesia está necesitando de apóstoles no solo de hermanos mayores egoístas. Ella requiere de padres que traigan sanidad a los hermanos menores.

El Síndrome del hermano menor

Soy el quinto hijo en una familia de seis hermanos. Sé por experiencia propia lo que es estar a expensas de los hermanos mayores. Ellos tienden a abusar de ti física y emocionalmente. No te ceden su lugar fácilmente y están dispuestos a imponerte su voluntad a cualquier precio. Tratarán de menospreciarte y a burlarse de ti. Si no te cuidas estarás siempre frustrado ante ellos.

Recordemos que aún Isaí  de Belén, el padre del rey David, cayó víctima de esta enfermedad emocional. El ignoró  a David ante el profeta Samuel como candidato a rey de Israel y pensó que sus hermanos mayores eran más aptos y quizás  mejores que él  (1 Samuel 16: 1-13)

Recordemos la historia de José y sus hermanos lo vendieron por celos y envidia. No podían entender cómo Dios le hablaba por sueños y cómo tenía más favor que ellos ante su padre Jacob.    (Génesis  37)

La Iglesia ha estado gobernada y guiada por mucho hermano mayor que ha menospreciado a su hermano menor. Lo ha bloqueado, le ha estorbado y le ha negado su posición en Dios.

La restauración de la Paternidad de Dios a través de apóstoles maduros, traerá el levantamiento de los menores, de los David y de los José.

¡La hora de la Sanidad del Cuerpo ha llegado!

La necesidad de Apóstoles Horizontales

Yo llamo a estos apóstoles: Apóstoles de Relación. Ellos están interesados desde luego en las relaciones verticales de autoridad. Ellos se preocupan por aquellos ministros que están bajo su autoridad en el concilio, denominación o red ministerial; pero más interesados están en tejer relaciones horizontales entre el Cuerpo de Cristo.

Apóstoles Horizontales son padres empeñados en reproducirse en otros apóstoles y en provocar el levantamiento de otros apóstoles, de otras redes apostólicas y de muchas relaciones de amistad. Apóstoles Horizontales son padres llamados por Dios para animar a los apóstoles ignorados o menospreciados por otros ministros. Ellos están interesados en la restauración del ministerio apostólico y de su multiplicación y operación en el Cuerpo de Cristo.

Apóstoles Verticales y Horizontales visionarios y ungidos son necesarios hoy en la Iglesia para traer sanidad a los ministros heridos y para desatarles hacia los diversos campos del ministerio. Apóstoles traen sanidad pues son o deberían ser padres interesados prioritariamente en el bienestar se sus hijos ministeriales.

Padres: El nivel más alto de madurez

La Biblia usa en el griego la palabra “patter”, “abba” en Dios.  Su significado en griego y hebreo es: padre, fundador, iniciador, guía, maestro, protector, autor, nutridor, fuente y líder.  Este estado se alcanza solo al caminar mucho tiempo con el Señor.  La etapa del hijo patter es la de la sabiduría y madurez.  El término fue usado para los apóstoles  y los ancianos estructurales de la Iglesia.  La encomienda asignada a ellos era desarrollar a los discípulos hacia la madurez.  He aquí sus características principales:

  1. a)  Su mayor anhelo es reproducirse en sus discípulos.
  2. b)  Su meta es que sus hijos ministeriales alcancen su destino profético.
  3. c) Es un mentor y forjador de discípulos y ministerios
  4. d) Está dispuesto a invertirse totalmente  en sus discípulos  para que haya fruto.
  5. e) Es un entrenador por excelencia de líderes.
  6. f) Es una fuente de vida del Espíritu y revelación de la Palabra.
  7. g) Equipa y capacita a otros.
  8. h) Es un nutridor de vocación.
  9. i) Es un progenitor. Provee para otros, calidad de vida. Imparte su unción a otros.
  10. j) Amonesta, exhorta, corrige y disciplina.
  11. k) Es un proveedor.
  12. l) Alimenta con responsabilidad y amor.
  13. m) Es un motivador de nuevos líderes.

Estas son las características principales de los hombres que necesita con urgencia el Cuerpo de Cristo, para se desarrollado hasta la estatura del varón perfecto, esto es, Cristo.